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Creando Nuevas Oportunidades Para Los Niños Hispanos y Para Las Naciones Futuras

 

Sonia Pérez

Tomado de "El Futuro de los Niños," una publicación de la Fundación David y Lucile Packard.

 

Uno de los más importantes cambios demográficos en los Estados Unidos es el dramático incremento de la población hispana en comparación con otros grupos étnicos; originados por una parte a los altos índices de nacimiento, y por otra parte a las tasas de migración (ver el artículo de Hernández en esta publicación). Entre 1990 y el año 2000, la población hispana creció 58 y para el 2003 ya constituía la comunidad minoritaria mas grande del país con un total de 38.8 millones de personas. Hoy en día, uno de cada ocho americanos es de origen hispano. Aun cuando el 70de latinos viven concentrados en cinco Estados (California, Texas, Nueva Cork, Florida e Illinois), la población latina ha crecido significativamente en otras partes del país en la última década, incluyendo el Sur y Centro de la nación.

 

Es importante destacar dos características de la población latina: En primer lugar, los latinos son una población joven. Mas de un tercio de ellos son menores de 18 años y aproximadamente la mitad son menores de 25 años. Estos dos factores –el crecimiento y la juventud de la población hispana– son indicadores de lo importante que es el bienestar de la comunidad hispana, y en especial los niños, para el futuro de la sociedad y de la economía de los Estados Unidos.

 

En segundo lugar, aun cuando mas de la mitad de latinos –y 85de niños hispanos– han nacido en los Estados Unidos, información reciente del Instituto Urbano muestra que uno de cada diez niños latinos vive en un “hogar mixto” donde residen tanto inmigrantes como personas de origen hispano nacidos en los Estados Unidos. Por lo tanto, políticas y programas enfocados en la población de inmigrantes tendrán un efecto sobre los niños hispanos, aun cuando hayan nacido en Los Estados Unidos.

 

La mayoría de latinos en los Estados Unidos tienen un pasado de familiares inmigrantes (lo mismo sucede con casi todos los norteamericanos). Sin embargo, tal como sucedió con anteriores olas de inmigrantes en este país, los hijos de inmigrantes latinos nacieron en los Estados Unidos, y su situación tendrá un profundo efecto en el futuro de los Estados Unidos. Reconociendo estos hechos, el siguiente documento se enfoca en tres áreas importantes para promover la productividad y el futuro bienestar de este creciente segmento de la niñez americana: educación, salud, y estatus económico.

 

Educación

 

Los latinos representan el segundo segmento más grande de la población en edad de ir a la escuela en los Estados Unidos (después de la población de blancos no hispanos). Padres de niños hispanos reconocen la importancia de la educación como un factor critico para incrementar las oportunidades de los hijos en el futuro. Sin embargo, la realidad de la educación en la población hispana es de resultados mixtos. En comparación con otros grupos étnicos, los niños latinos tienen menos probabilidad de ser inscritos en la escuela primaria o de completar bachillerato. Sumado a esto, muchos niños latinos presentan deficiencias con el idioma inglés.

 

Aun con el reciente énfasis en la educación durante la niñez como mecanismo de éxito para futuras oportunidades de educación superior, niños hispanos entre tres y cuatro años de edad son los que poseen menor probabilidad de ser inscritos en los programas de educación (36comparado con 64en la comunidad negra y 46en la comunidad de blancos durante el año 2000). Así mismo, niños latinos poseen la menor probabilidad de participar en el programa “Head Start”. Los datos muestran que solamente 60de los estudiantes latinos completan bachillerato, comparado con el 90en la población de estudiantes blancos y negros.

 

Otro importante factor es el hecho de que las escuelas en toda la nación actualmente ofrecen servicio a mas de cinco millones de estudiantes que se encuentran aprendiendo el idioma Inglés (conocidos como Limitación en el Idioma Inglés o “Limited English Proficient, LEP” de acuerdo con las leyes y regulaciones federales), y aproximadamente 80de estos estudiantes que se encuentran en el proceso de aprender inglés poseen como idioma primario el Español. Aun así, existe limitada información respecto a mecanismos y practicas efectivas para enseñar a este tipo de estudiantes. En particular, pocos programas de evaluación están siendo desarrollados y que al a vez sean apropiados para estudiantes en proceso de aprender el idioma Inglés; lo cual es preocupante ya que el programa de “No Child Left Behind Act, (NLBC)” o “No niño es dejado atrás” requiere que las escuelas reformen los procesos e instrucciones para mejorar la educación de estos niños. Dicha mejora es evaluada a través de resultados en exámenes nacionales que no son adecuados para estudiantes en proceso de aprender el idioma inglés. Es necesario mejorar los procesos de evaluación en estados donde la comunidad de estudiantes en fase de aprender inglés se encuentra en aumento. En el pasado, este tipo de estudiantes se encontraba concentrado en estados tradicionalmente hispanos, como California o Nueva York; sin embargo, hoy en día estudiantes en fase de aprender inglés se encuentran en varios estados en el centro y sur de los Estados Unidos. De acuerdo a los requerimientos de la NCLB, los estados deben ayudar a todos los estudiantes con limitaciones en el idioma inglés a alcanzar los requerimientos académicos mínimos como los requeridos para los estudiantes regulares de habla inglés. Esto implica que los estados con poblaciones crecientes de hispanos deberán aprender rápidamente como dar servicio al número creciente de estudiantes en proceso de asimilar el inglés en las escuelas.

 

Salud

 

Jóvenes latinos –que para el 2020 se proyecta que sean uno de cada cinco jóvenes en los Estados Unidos– enfrentan importantes desafíos en el área de salud, incluyendo tasas desproporcionadas de diabetes, asma, SIDA, y la mayor tasa de embarazos entre jóvenes en toda la nación. Muchos de estos problemas pueden ser prevenidos o tratados efectivamente dado el creciente acceso a sistemas de salud. Desafortunadamente, importantes barreras – especialmente la falta de seguros de salud– no permiten que los latinos tengan acceso a dichos sistemas de salud.

 

Durante más de una década, niños latinos han sido el grupo de americanos con mayores probabilidades de carecer de seguro de salud. En 2001, 24de niños latinos carecía de algún tipo de seguro de salud, en parte debido a la dificultada de obtener cobertura a través de los empleadores de los padres. En 2001, solamente 41de los niños latinos tenían cobertura de salud a través del empleo de los padres, comparado con el 74de niños no hispanos y 51de niños de descendencia negra. Más importante aun, la falta de cobertura en salud para los niños hispanos no es el desempleo de los padres, pero los tipos de empleos caracterizados por bajos salarios y no beneficios, en industrias como la construcción, agricultura y servicios. De hecho, casi 9 de cada 10 latinos sin seguro (87 provienen de familias con algún tipo de empleo.

 

La falta de cobertura de salud entre la población latina es debido en parte a las leyes de inmigración que prohíben que inmigrantes hagan uso del sistema publico de salud si ingresaron a los Estados Unidos después del 22 de agosto de 1996. Aun cuando los niños son ciudadanos americanos, si se encuentran dentro de una familia de inmigrantes existe una alta probabilidad de no estar asegurados. Otras barreras para obtener seguro de salud son: el alto precio del seguro de salud, la falta de proveedores competentes y adecuados para la población hispana, y la falta de esfuerzos para alistar latinos en los programas de salud.

 

Estatus Económico

 

La pobreza tiene serias consecuencias. Las investigaciones demuestran que la pobreza en la niñez esta asociada a pocos niveles de salud, fracaso escolar, drogadicción, y embarazo prematuro, entre otros problemas sociales. Aun así, la pobreza entre los niños latinos ha sido un serio problema por varias décadas. En el 2002, 29.3de todas las familias pobres en Estados Unidos eran latinos. La tasa de pobreza de niños latinos alcanzó el 40.3en 1996. Aun cuando ha habido una importante reducción de la pobreza en los últimos años, información proveniente del Censo demuestra que en el 2002, 28de los niños latinos eran pobres – casi tres veces el nivel de pobreza con respecto a la población blanca (9.5. En comparación con otras razas y grupos étnicos, las familias latinas se encuentran con menos protección financiera/monetaria en varios indicadores sociales, incluyendo tasas de desempleo, derechos de propiedad de viviendas, e ingreso neto. (Ver Cuadro 1).

 

El nivel de pobreza entre los niños latinos es especialmente problemático debido a que la mayoría de ellos viven en familias de padre y madre, con al menos unos de ellos trabajando. Políticas de reducir los niveles de divorcio para mejorar las condiciones de vida no es una política adecuada para familias latinas comparada con la efectividad que dicha política tiene en otros grupos étnicos.

 

Cuadro 1
La familia Latina: Indicadores de seguridad social y estatus económico

 

Desempleo e ingreso: Durante los cuatro trimestres del 2002, 7.8de latinos en edad de trabajar estaban desempleados, comparado con la tasa nacional de desempleo de 5.9durante el mismo periodo. En el 2001, el ingreso promedio de un hogar hispano era de solamente $19,651 comparado con el promedio nacional de $27,652.
Propiedad de la vivienda: Información del Censo muestra que solamente 48.1de latinos son propietarios de vivienda comparado con la tasa nacional de 68.1o comparado con la con la tasa de 74.6de propietarios de vivienda de familias no hispanas blancas.
Activos financieros: Solamente 33de latinos poseen cuenta bancaria. En 1998, la riqueza promedio entre familias blancas era de $81,700, lo que representa 27 veces mas que la riqueza que posee una familia hispana, equivalente a $3,000.


El Futuro

 

La seguridad y el bienestar del niño latino debe ser una prioridad nacional. En diez años, 35de hispanos niños serán trabajadores y proveedores de impuestos para la sociedad. La preparación educativa, la fuerza laboral, y la productividad de los hispanos será necesaria para mantener el crecimiento económico de la nación. De hecho, la estabilidad y el crecimiento de la económica dependen enormemente de maximizar los potenciales de educación y empleo futuro de la niñez latina.

 

El factor económico es particularmente relevante en este caso. Si los latinos poseyeran mayores niveles de educación, los resultados podrían dispersarse a toda la población americana. Estudios de la Corporación RAND demuestran que los hispanos con educación de bachillerato tendrán la capacidad de obtener entre $400,000 y $500,000 adicionales durante su vida productiva si obtienen educación universitaria; y al aumentar en tres por ciento el número de hispanos que se gradúan de la universidad podrían incrementarse los pagos de seguros en $600 millones. Análogamente, estudios recienten muestran que al incrementar la educación para los latinos podría extender los ingresos del estado a $79 millones solamente considerando la fuerza laboral en California. Las remuneraciones en términos de equidad social, mejora de la comunidad, y coerción social son igualmente eficaces.

 

Mejorar el futuro del niño latino requiere que los esfuerzos sociales sean guiados por los siguientes principios de tal manera que dichos esfuerzos se enfoquen en reducir las disparidades demográficas de la nación:

 

Enfocarse en los hechos, no en las ideologías: Las propuestas que restringen el acceso a servicios y ayudas a inmigrantes no ha ayudado a incrementar la seguridad económica de la familia hispana empleada en los Estados Unidos. Análogamente, la política de control natal en jóvenes a través de “solo la abstinencia”, ignora aspectos relacionados a la cultura latina, la forma de cómo los jóvenes deben tomar responsabilidades de sus actos y el conocimiento sobre la prevención del creciente incremento de muertes debido al SIDA. Las disparidades en las condiciones socioeconómicas y de salud entre latinos y otros grupos raciales no serán claramente observadas a menos que se proceda al diseño de programas y políticas específicas para la comunidad latina.

 

En búsqueda del origen: Las comunidades latinas tienen problemas, pero también son ellas las que poseen las “soluciones”. Revertir la tendencia que se percibe entre las comunidades latinas no es asunto que concierne únicamente al gobierno. Las familias latinas también deben de jugar un papel preponderante en participar –y tomar el liderazgo- en acciones que adviertan y promuevan los problemas de la comunidad. Las organizaciones a nivel nacional y comunal, al igual que las instituciones de investigación, poseen una responsabilidad primordial de ser líderes y proporcionar respuestas a los problemas que enfrentan las comunidades. Al mismo tiempo, lideres políticos deben asegurar la existencia de recursos y un ambiente receptivo para facilitar el desarrollo las actividades comunales.

 

Construir usando modelos exitosos: Una de las frustraciones mas comunes que enfrentan los promotores y lideres en las comunidades, es la tediosa y persistente situación de tratar de “inventar la rueda” en lugar de tomar ejemplos de programas exitosos en otras comunidades dentro de la nación. Por ejemplo, varias escuelas que enfrentan barreras socioeconómicas han demostrado tener la capacidad de dar servicios de educación a la comunidad latina. A la vez, existe un número creciente de latinos con educación universitaria entre las familias de ingresos medios. A medida que la comunidad crece y se diversifica, los encargados de las políticas deberían aprender, invertir, y expandir estos casos exitosos.

 

Orientar los esfuerzos en el largo plazo: Generalmente, la política pública se inclina hacia una visión de corto plazo, y a responder a situaciones de corto plazo, descuidando las implicaciones de dichas políticas en el largo plazo. Desde 1991, el Censo nacional ya proyectaba un crecimiento de la población hispana, sin embargo en los últimos años, los medios de comunicación han reaccionado con sorpresa ante esta información y algunas comunidades locales recientemente han iniciado programas de diversidad educativa y otras políticas de orden social que incorporen esta diversidad en la población. La nación deberá ser más atenta a planificar las políticas sociales y económicas ante los cambios demográficos. Sobre todo, en lo referente a la inversión de recursos en áreas donde se tendrá mayor impacto con los cambios demográficos, a través de la creación de lideres locales en las comunidades latinas y a través de la búsqueda e implementación de modelos previamente exitosos en otras regiones o comunidades.

 

Remover controles estructurales: Algunas veces las buenas políticas públicas se encuentran limitadas durante el momento de su ejecución. Por ejemplo, en 1997 el Congreso aprobó el Programa de Seguridad para la Salud del Niño (State Children's Health Insurance Program, SCHIP), con un fondo de $48 billones por un periodo de diez años, con el propósito de expandir la cobertura de salud para niños provenientes de familias pobres. Posterior a la aprobación de dicho programa, el número de niños sin seguro declinó, incluyendo los niños de familias hispanas. Sin embargo, la tasa de niños sin seguro de salud entre las familias hispanas aun es desproporcionadamente alta. En 2000, 35de todos los niños sin seguro de salud eran de origen hispano, aun cuando los niños hispanos solamente representan 16.5del total de niños. Muchas familias latinas no han realizado que sus hijos podrían ser elegibles dentro del programa de gobierno. Es necesario realizar mayores esfuerzos para expandir la información sobre los programas sociales entre las comunidades latinas. De esta manera se promoverá el desarrollo de organizaciones dentro de la comunidad que tengan como objetivo dispersar información sobre el acceso a dichos programas de seguridad social, a la vez esto ayudará a incrementar la credibilidad de las agencias del Estado, el acceso a dichas agencias, y el compromiso de largo plazo con las comunidades minoritarias. Así mismo, NCLB contiene importantes disposiciones (tales como la estrategia de mayor responsabilidades de los padres) que podrían ayudar a mejorar la educación entre los latinos. Sin embargo, mayores esfuerzos y fondos serán necesarios para la implementación de dichas leyes.

 

A cuatro años del siglo 21, los cambios demográficos referentes a la diversidad racial y étnica demuestran que la sociedad no puede continuar siendo indiferente ante las disimilitudes de la comunidad latina del resto de las comunidades en términos sociales, cuando la prosperidad económica de la nación depende de la preparación adecuada de los niños latinos en el presente. Afortunadamente, los problemas que enfrenta la niñez latina no son insuperables, y las mejoras en términos de salud, educación, y bienestar pueden ser fácilmente conducidos. Todos los americanos se beneficiarán de políticas que promueven el bienestar de la niñez latina, ya que el futuro de estos niños representa el futuro de la nación. 

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